Diferencias entre Coaching, Psicoterapia y Mentoring

La labor de un coach, comparada con un psicoterapeuta, es más concreta, estratégica y orientada a conseguir objetivos a corto plazo en personas que no presentan patologías que les impiden conseguir dichos resultados.

Un coach no puede tratar casos como la ansiedad severa o depresión diagnosticada, ya que es tarea de un psicoterapeuta, y si el cliente presenta estos síntomas, en estos casos el coach le deriva a un especialista que pueda tratar la parte terapéutica con él.

En Coaching no hay urgencias ni emergencias sanitarias como en Psicología o Psiquiatría, si no un deseo de alcanzar metas, y un paso a paso para conseguirlas.

Por ello, el carácter práctico del Coaching orientado hacia futuros resultados hace que las sesiones de Coaching duren pocos meses (normalmente un proceso dura entre 1 y 3 meses de media), mientras que los procesos de Psicoterapia suelen ser más largos e investigan el origen del problema en el pasado de la vida en el cliente, y en ocasiones se prolongan durante varios años.

Sí es posible combinar ambos procesos, siempre y cuando el psicoterapeuta tenga conocimiento, y no suele ser aconsejable en la fase inicial del tratamiento de Psicoterapia, aunque depende de cada caso.

Por otro lado, un mentor o consultor es un experto en cierto ámbito que sí da pautas, orientación, información y consejo en base a su propia experiencia. Sí dice lo que hay que hacer y diseña  un plan estratégico para lograrlo.

Por tanto, la principal diferencia entre coach y mentor es que el coach es un potenciador de capacidades que no es directivo con el cliente, y el consultor o mentor es un experto en cierta área que sí da consejos basados en su experiencia.

Muchas veces, el coach desempeña las dos funciones, por lo que el cliente debe saber que su coach puede estar actuando como coach o como mentor, en cualquiera de los 2 roles.